Coaching: cómo llevarse bien con el jefe y los compañeros de trabajo

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Einstein decía que: «Un ser humano forma parte de la totalidad que llamamos el Universo, es una parte limitada en el tiempo y el espacio.

(Sin embargo) Se experimenta a sí mismo, a sus pensamientos y sentimientos, como algo separado del resto, lo cual constituye una especie de ilusión óptica de la mente. Esta ilusión supone una prisión para nosotros y nos limita a nuestros deseos personales y al afecto que sentimos por unas pocas personas cercanas a nosotros.

Nuestra tarea debe ser librarnos de esta prisión ampliando el círculo de comprensión y compasión para contener a todos los seres vivos y a toda su naturaleza en su belleza.»

Albert Einstein nos habla del concepto de aislamiento, que domina en muchas ocasiones nuestras vidas y que es responsable de grandes sufrimientos. Einstein nos invita a dejar de vivir como un fragmento aislado y sentirnos partes de un todo grande, dinámico y mudable.

Cuando nos experimentamos y sentimos a nosotros mismos como un yo separado, nos identificamos con unas características concretas (soy coach, soy abogado, soy estudiosa, soy de tal ideología, de tal equipo de fútbol…) si alguna falla, sufrimos y además esta identificación nos lleva a compararnos con los demás y buscar personas afines a esas características, para que sean nuestros amigos y rechazar a las personas que no son como nosotros.

Al experimentar un Yo separado de todo lo demás, parece como si los demás fueran un «otro» amenazador, un competidor, un enemigo… lo que nos impide vincularnos de forma positiva con los demás.

Necesitamos centrarnos en lo que nos une: todos somos seres vivos, los seres humanos, los animales, las plantas. Además, los seres humanos todos deseamos ser felices, sentimos emociones, sufrimos…

Cuando más nos centramos en el “ser” y no el qué tengo y cómo soy, más podemos descubrir aquello que nos une y esto nos permite disolver esa ilusión óptica de la que nos habla Albert Einstein y otros científicos al afirmar que todo es energía y nosotros también y que la energía está toda conectada.

En los procesos de coaching a empresas, trabajamos para que todas las personas se puedan centrar en lo que las une y puedan convivir compañeros, colegas, colaboradores y jefes, construyendo un ambiente creativo y de bienestar. Se superan etiquetas, creencias limitantes e identificaciones y se valora a la persona, permitiéndole crecer. Al mismo tiempo, potenciamos los talentos de cada persona para que puedan desarrollarlos y compartirlos, con los consecuentes beneficios para todos y para la rentabilidad de la empresa.

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