El objetivo en la vida de toda persona es ser feliz y por ello estamos constantemente buscando formas y claves para encontrar esa felicidad tan deseada.
Sin embargo, te puede ocurrir que busques la felicidad en grandes logros, complicadas metas o incluso en conseguir cosas materiales. Pues bien, aquí te dejo una sencilla, pero preciosa frase, que nos recuerda dónde está la felicidad en la mayoría de las ocasiones.
La única diferencia entre una vida extraordinaria y una vida corriente, reside en encontrar un placer extraordinario en las cosas corrientes (Veronique Vierne)
Estoy totalmente de acuerdo con este bonito pensamiento y quizá tú, si lo piensas un poco también te darás cuenta de que es verdad. Sólo párate a recordar algún momento de felicidad que hayas vivido. Puede que te venga a la memoria cosas corrientes del día a día, como: una conversación llena de risas con tu pareja, el riquísimo helado que compartiste con un buen amigo, un paseo improvisado por tu ciudad en un día soleado, un descanso en el trabajo charlando con tus compañeros y compañeras, una taza de té, una fruta fresca en un día de calor, las flores que adornan las calles, observar las nubes, la sonrisa de un bebé….puedes añadir tú las que quieras.
De esas cosas corrientes se compone la vida, de una sucesión de momentos felices que no deberías dejar pasar. Si eres consciente de todo aquello bueno que te rodea y lo agradeces estarás siendo feliz y además, estarás más cerca de alcanzar tus grandes sueños, ya que cada día será un regalo para ti.
Por cierto, te recomiendo que hagas clic en la foto y disfrutes del trabajo de una excelente fotógrafa.
¡Sonríe a la vida y la vida te sonreirá a ti!


Hola Sara!
Lo primero, mil gracias por colgar mi foto. Y segundo: has acertado de lleno eligiendo esta foto para ilustrar este post, y es que tiene una pequeña anecdota detrás. Esta foto está realizada en el hospital de Dajla, uno de los campamentos de refugiados saharauis. No sé si era paciente o esta niña solo iba a acompañar, pero lo cierto es que estaba un poco triste y como se dice aquí, con muy malos pelos. Le regale esta cinta del pelo y mirar que sonrisa me regaló!! Como tu escribes, la felicidad no tienes porque encontrarla en las grandes cosas sino en estos pequeños detalles. No creo que para ella esta cinta del pelo significara la felicidad, pero te aseguro que yo, cada vez que veo esta foto, me trae un bonito recuerdo y no puedo evitar sonreir al recordarlo. De nuevo gracias por colgarla!!
Un abrazo
Eva
Muchísimas gracias a ti Eva, por hacer esas preciosas fotos y por permitirme incluirlas en mi blog. Además, te agradezco que compartas la historia de la foto, ya que, como tú dices, ilustra claramente el post y confirma que la felicidad está en las cosas corrientes. A esa preciosa niña saharaui le diste alegría con una simple cinta de pelo y ella te devolvió el favor con esa sincera sonrisa, que perdurará en el tiempo gracias a tu foto. Gracias Eva.